A base de mucho trabajo duro, las familias empresarias más exitosas acaban generando un gran patrimonio financiero y/o inmobiliario. Para no solo conservarlo sino incrementarlo y mantenerlo en una sola unidad generación tras generación, lo más recomendable es constituir o contratar un family office que se encargue de su gestión teniendo en cuenta las múltiples variables: cambios legales, trámites jurídicos, cohesión familiar, etc. De esta manera, además, se separa claramente la gestión del patrimonio de la gestión empresarial.

La estructura jurídica del family office puede ser una sociedad limitada. No tiene porqué ser la sociedad cabecera del grupo; es más: es recomendable que no lo sea.

Objetivos 

Para dar respuesta a un entorno tan complejo, el family office integra administradores, especialistas fiscales, asesores financieros y expertos en jurisprudencia. De esta manera puede dar una respuesta global al reto de preservar la riqueza de una familia de generación en generación a base de una buena gestión patrimonial y financiera, la planificación fiscal, la inversión en nuevos activos financieros y no financieros, la gestión de inmuebles, etc. El liderazgo es recomendable que recaiga sobre un profesional del sector financiero contratado al efecto.

Por confidencialidad, en algunos casos las personas implicadas deben ser distintas de aquellas que están en la empresa familiar.

Los cometidos más habituales del family office son:

  • Gestión eficiente del patrimonio: inversiones, fiscalidad, planes de pensiones, gestión de inmuebles, etc.
  • Planificación del relevo familiar. 
  • Formación de las nuevas generaciones en la gestión del patrimonio.
  • Diseño de la estrategia de inversión global.
  • Organización de las sesiones del Consejo de Familia.

Qué familias empresarias necesitan un family office

Es recomendable gestar un family office cuando:

  • El patrimonio alcanza un volumen difícil de gestionar. En España suele situarse por encima de los 2.000 millones de euros.
  • Se ejecuta la venta de una empresa y la familia tiene que organizar el patrimonio. 
  • Se ganan cantidades de dinero muy elevadas en un periodo muy corto de tiempo y no sabe cómo gestionarlas. Es habitual por ejemplo en el caso de deportistas o artistas.
  • Existe un alto grado de complejidad financiera: acciones, fondos mutuos, bienes raíces, empresas… 

Pero el family office no es solo cosa de las grandes fortunas de la lista Forbes. Las familias empresarias con un patrimonio más pequeño suelen encargarse de su gestión ellas mismas o con el asesoramiento de un profesional experto en finanzas y planificación de las inversiones. Pero otra opción es unirse con otras familias empresarias en un multi-family office. En este caso el patrimonio de partida puede comenzar alrededor de los 20 millones de euros.

Por su parte, las grandes fortunas suelen recurrir al single family office, un tipo de asesoramiento patrimonial en exclusiva. Dos ejemplos paradigmáticos sería los de Pontegadea, family office de la familia Ortega, propietaria del grupo Indite; y Omega Capital, de Alicia Koplowitz.

Así invierten los family office

Es el Consejo de Familia a través del Plan Estratégico Familiar el que debe decidir la estrategia de inversión y el nivel de riesgo aceptable. Sin embargo, podemos señalar algunas tendencias comunes en las inversiones de los family offices. 

Dada su falta de plazos de inversión y la ausencia de interferencias externas, los family offices suelen invertir en fondos a largo plazo. La mayoría buscan adquirir nuevos activos similares a los existentes en su propiedad, pero con una mayor capacidad para mantenerlos a perpetuidad. El mayor enemigo es la inflación. 

Si deseas contratar un asesoramiento personalizado y profesional para la gestión de tu patrimonio familiar, en Confianz estaremos encantados de ayudarte



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