Fundar y administrar una empresa familiar es un gran reto que se encuentra con múltiples pros y contras a lo largo del camino. Hoy vamos a repasar una serie de buenas prácticas para asegurar la longevidad del negocio.

Pros de la empresa familiar

  • Las empresas familiares reúnen a los miembros de la familia en un proyecto compartido y crean un fuerte vínculo.
  • Entre los miembros de la familia suele haber un mayor compromiso y lealtad, por lo que pueden estar más dispuestos que los empleados contratados a hacer sacrificios para que el negocio despegue.
  • Son un proyecto con vocación de permanencia, que puede continuar de generación en generación. 
  • Si los miembros jóvenes de la familia están interesados, pueden aprender el negocio a medida que crecen.

Contras de la empresa familiar

  • En los negocios familiares es más habitual que algunos miembros asuman roles para los que carecen de habilidades y experiencia. 
  • El curso de la empresa puede provocar estrés y tensión en el seno de la familia.
  • Es posible que algunos miembros de la familia no quieran ser parte del negocio ni quieran heredarlo algún día.

Los secretos de una empresa familiar exitosa

StartupNation establece once buenas prácticas clave sobre cómo administrar una empresa familiar para asegurar el éxito a largo plazo:

 

  1. Establecer algunos límites

    Evitar las conversaciones de negocios fuera de la oficina. Los miembros de la familia corren el riesgo de mezclar demasiado trabajo, vida personal y familiar.

  2. Implementar métodos de comunicación claros y regulares

    Una reunión semanal puede ser una excelente forma de ponerse al día, resolver disputas y hacer visibles las diferencias antes de que se enquisten.

  3. Asignar roles y responsabilidades con claridad y de forma justa

    Las grandes estrategias deben establecerse de forma conjunta, pero hay que evitar que cada pequeña decisión ralentice el negocio. 

  4. Aprovechar las ventajas de que el negocio sea propiedad de la familia

    Una de ellas es el acceso al capital humano formado por otros miembros de la familia, que pueden ser más proclives a ofrecer colaboración a bajo coste o incluso financiación de emergencia.

  5. Evitar los favoritismos

    Las escalas salariales, promociones, horarios, etc deberían ser similares entre los miembros de la familia y el resto de los empleados.

  6. Poner todos los acuerdos comerciales por escrito

    Es habitual que los miembros de la familia entren en el negocio familiar sin un plan de lo que obtendrán de esta relación de negocio. Hay que evitar los malos entendidos dejando por escrito las compensaciones, deberes, número de acciones, etc. 

  7. No repartir trabajos por simpatía a los miembros de la familia

    Evitar ser el último recurso de empleo para los miembros de la familia. Los puestos de trabajo deberían otorgarse exclusivamente según las habilidades y conocimientos que puedan aportar al negocio.

  8. Trazar líneas de gestión claras

    A veces algunos miembros de la familia que tienen o esperan tener una posición en la propiedad de la empresa dan reprimendas a empleados que no reportan a ellos. Esto crea resentimiento entre la plantilla.

  9. Desarrollar un plan de sucesión que detalle cómo y cuándo la generación más joven cogerá el relevo del negocio

    Debe haber un sólido plan financiero tanto para el negocio como para los miembros de la familia que se jubilan, y para esto es fundamental contar con asesoramiento profesional que desarrolle un plan de sucesión a medida.

  10. Exigir primero experiencia externa

    Los miembros de la familia deben tener entre 3 y 5 años de experiencia en un puesto similar dentro de otras empresas antes de empezar a trabajar en la empresa familiar. 

  11. Buscar asesoramiento experto

    A veces la toma de decisiones en las empresas familiares es un procedimiento demasiado cerrado. La ayuda de un asesor externo especializado en empresas familiares como Confianz puede aportar nuevas ideas y pensamiento creativo. 



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