La crisis provocada por la emergencia sanitaria avanza a pasos agigantados causando verdaderos contratiempos en la viabilidad empresarial de nuestro país. Prueba de ello son los miles de negocios que se han visto forzados a presentar concurso de acreedores, suspensión de pagos o declaración de quiebra. De hecho, según los últimos datos proporcionados por el INE, son ya casi 1678 las compañías que han optado por este tipo de procedimientos ante la imposibilidad de afrontar sus pagos y deudas.

Según Manuel Urrutia, Socio y Director General de Confianz, “Para todas aquellas empresas de menor o mayor tamaño que están sufriendo de manera directa el impacto de la crisis, son necesarias medidas estructurales que garanticen su continuidad en el mercado. En tiempos de incertidumbre, hay quienes se niegan a aceptar riesgos y quienes no son tan reacios. Pero en todos los casos, mi recomendación es la de asumir el menor riesgo posible y poner sobre la mesa todo el abanico de posibilidades a nuestro alcance”.

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Ante esta situación, urge contar con nuevas medidas que complementen las ya adoptadas por el Gobierno. Medidas que garanticen la viabilidad empresarial del tejido productivo español para paliar los efectos negativos de la crisis.

¿Cuáles son las claves para garantizar la viabilidad empresarial en 2021?

Manuel Urrutia explica los siguientes puntos a tener en cuenta.

Financiación bancaria

Hoy en día existen fórmulas de financiación que posibilitan que el acceso a un crédito no sea tan dificultoso como parece. Una alternativa a tener en cuenta pueden ser los créditos cuyos importes están limitados a un máximo de 25.000 euros con el fin de sostener aquellos proyectos que demuestren ser viables. Las condiciones de estos préstamos mejoran a las de los habituales. E incluso cuentan con un plazo de amortización máximo que puede llegar hasta los cinco años e intereses que rondan el 4%.

Inversores privados

Esta es la opción más recomendable para aquellas empresas que se encuentren en fases iniciales de desarrollo y se hayan visto forzadas a detener su plan de negocio debido a la pandemia. Estos inversores privados aportarán dinero al proyecto a cambio de una participación en el capital de la empresa con el fin de obtener una significativa plusvalía en un período de entre 3 y 7 años. Este tipo de inversores suelen decantarse por proyectos de carácter tecnológico y con un alto potencial de crecimiento.

Ayudas y subvenciones para emprendedores

No hay que olvidar la opción de acceder a subvenciones públicas, ya sean nacionales, autonómicas o municipales. Estas ayudas no suelen ser sencillas de conseguir dada su escasez y exigencia en los requisitos para obtenerlas. No obstante, pueden ser la mejor elección para aquellas empresas que estén vinculadas a áreas que la Administración quiera fomentar en el momento actual (digitalización, economía sostenible, industria 4.0…).

Fondos de inversión

Para aquellas compañías devaluadas por la crisis, los fondos de inversión pueden suponer opción viable para salir a flote de cara al próximo año. En este sentido, contar con la ayuda de un fondo inversor cumple un triple objetivo: la búsqueda externa de liquidez lejos de los bancos, un apoyo ante una necesidad de crecimiento o la profesionalización de la gestión empresarial.

Durante los últimos meses, las operaciones de este tipo han aumentado de manera significativa. Es en tiempos de crisis cuando los fondos detectan las mejores oportunidades y se lanzan a por ellas a precios altamente competitivos. En estos momentos, los fondos se muestran muy interesados en aquellas empresas con un alto potencial pero que están cortas de efectivo.

Reestructuración de la empresa

Este tipo de procesos se hacen con la finalidad de hacer a las empresas más eficientes y competitivas en el mercado. Suelen enfocarse en la reducción de costes tras una crisis como la actual, pero también responden a la necesidad de adaptarse a cambios tecnológicos o de mercado. Esta reestructuración puede ser interna, para lograr una mayor eficiencia a nivel organizativo o financiera, cuando busca salvaguardar la viabilidad económica de la empresa a través de fusiones, adquisiciones y operaciones de este tipo.

Previsión de gastos

Es conveniente hacer una planificación lo más detallada posible de los cobros y pagos pendientes que nos permita anticipar posibles problemas de liquidez. Así conseguiremos tener un margen de maniobra lo suficientemente flexible para tomar medidas frente a una situación de insolvencia. Esto también nos permitirá acordar nuevas formas de pago a clientes y proveedores o incluso aplazar el pago de impuestos para no acabar ahogados.

Reducir costes

Este es uno de los puntos que mayor fricción genera dentro de una empresa. En términos generales, siempre es posible reducir de forma significativa los costes, sin la obligatoriedad de prescindir de los empleados.  Dependiendo de la actividad económica de la empresa, se pueden plantear desde soluciones para optimizar el stock, servicios de renting en lugar de comprar, rentabilizar las instalaciones de la empresa, eliminar aquellas líneas de negocio improductivas… Estos son algunas de los aspectos en los que es más sencillo incidir en primera instancia.

Para que estas medidas encaminadas a asegurar viabilidad empresarial puedan ser ejecutadas, será crucial acompañarlas de un importante seguimiento a la viabilidad de la empresa que incorpore una visión integral del negocio centrada en asegurar el cumplimiento exhaustivo del business plan.



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