Las empresas son entes vivos sometidos a constantes cambios, y es común ver alianzas estratégicas entre ellas. En este post te explicamos las principales diferencias entre las tres más habituales: la fusión, la adquisición y la escisión de empresas.

Qué es la fusión de empresas

La fusión de empresas sucede cuando dos o más compañías jurídicamente independientes deciden unir su actividad y sus patrimonios con el fin de crear una nueva empresa de mayor tamaño. Las empresas participantes desaparecen y los socios transmiten todos sus bienes a la nueva sociedad. Es una suma de recursos.

Existen dos tipos principales de fusiones entre empresas:

  • Si es una fusión pura o por integración, los patrimonios sociales de las empresas extinguidas se transmiten en bloque a una sociedad de nueva creación, que adquiere por sucesión universal todos sus derechos y obligaciones y emite acciones que son repartidas a los accionistas de las empresas fusionadas.
  • En la fusión por absorción una de las empresas ya existentes adquiere por sucesión universal los patrimonios de las otras sociedades que forman parte de la operación. Al final solo queda una empresa que aumenta su capital social y emite acciones a los acciones a los accionistas del resto de sociedades, que se extinguen.

El principal riesgo de las fusiones es la dificultad intrínseca a la integración de dos o más culturas empresariales, equipos directivos, plantillas… Sin embargo, cuando la integración se lleva a cabo correctamente, la fusión es la mejor conservar y sacar el máximo partido del know how de las diferentes empresas que forman parte de la operación.

Qué es la adquisición de empresas

En la adquisición existen acuerdos según los cuales una empresa compra total o parcialmente el capital social de otras. Lo más habitual es que una empresa mayor compre una más pequeña, que acaba formando parte de ella.

Las adquisiciones pueden ser las amistosas, si ambas empresas están de acuerdo con la operación, u hostiles (opa hostil) si la empresa que va a ser comprada no está conforme.

Las adquisiciones también pueden dividirse, según el comprador y la financiación de la compra, en:

  • Leveraged Buy Out (LBO): Se conoce también como compra apalancada, y consiste en la compra de una empresa obteniendo financiación cuya garantía principal son los propios activos de la empresa.
  • Leveraged Employee Buy Out (LEBO): Los empleados de la empresa adquieren su propiedad con ayuda de financiación externa.
  • Management Buy Out (MBO): Es el equipo directivo quien compra la empresa, generalmente apoyado por algún inversor financiero.
  • Management Buy In (MBI): En este caso la compra la realiza un equipo directivo distinto al actual. Suele darse cuando los agentes externos creen que el equipo directivo actual será incapaz de hacer rentable el negocio.
  • Buy In Management Buy Out (BIMBO): Es la compra de la empresa por parte de directivos tanto internos como externos.

Las adquisiciones son mucho más frecuentes que las fusiones, porque en ellas hay una empresa dominante que suele imponer su cultura, misión, visión y valores. Esto simplifica el proceso de integración, pero también presenta el riesgo de perder parte del know-how y ventajas competitivas de la empresa adquirida.

Qué es una escisión de empresas

La escisión de empresas es el proceso inverso a la fusión: en lugar de una concentración empresarial, se trata de una disgregación total o parcial de los activos, pasivos y capital social de una empresa, que pasan a formar parte de otras empresas ya existentes o de nueva creación. La empresa original puede desaparecer o no, y los socios de la sociedad dividida también lo serán de la nueva sociedad.

Puedes conocer todos los detalles sobre la escisión de sociedades en este artículo que le dedicamos en el Blog de Confianz.

Motivos para emprender una fusión, adquisición o escisión

Las operaciones de fusión, adquisición o escisión de empresas no siempre se deben a los malos resultados. Suelen realizarse con el objetivo de alcanzar sinergias entre las empresas, mejorar la gestión interna, reducir costes, aumentar cuota de mercado, integrar un componente clave a la cadena de valor, crear valor para el accionista… En definitiva, ganar una mayor dimensión y competitividad en el mercado para afrontar oportunidades y amenazas.

Como hemos visto, existe un gran abanico de posibilidades a la hora de crear una estrategia para la combinación de dos o más empresas. Tomar la decisión más adecuada para cada caso depende de multitud de factores y requiere un análisis profundo. Si necesita ayuda y asesoramiento legal, no dude en contactar con Confianz.



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