El Anteproyecto de Ley de reforma de la Ley Concursal aprobado por el Consejo de Ministros el pasado 3 de agosto tiene como objetivo fundamental la transposición de la Directiva (UE) 2019/1023 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de junio de 2019 sobre marcos de reestructuración preventiva.

Tanto en la Directiva (artículo 2.1.1), como en el Anteproyecto (artículos 617 y 618), se concibe el objeto de la reestructuración de manera amplia, a diferencia de las refinanciaciones tradicionales. Por supuesto, esto tiene su reflejo en la posición de los socios, que pueden quedar afectados por las medidas de reestructuración.

La difícil posición del socio respecto de las medidas de reestructuración

La Directiva (UE) 2019/1023 deja al legislador nacional la difícil cuestión de cómo amparar los derechos de los socios. Por ejemplo, decidir si deben ser tratados o no de la misma manera que los acreedores o como una categoría más de éstos, y de qué manera pueden expresar su voluntad sobre el contenido del plan de reestructuración.

En este sentido, en la Exposición de Motivos del Anteproyecto el texto admite que una de las cuestiones más complejas de esta transposición es precisamente la relativa a la posición de los socios de la sociedad deudora cuando el plan de reestructuración afecta a sus derechos. Por ejemplo, cuando ésta conlleva ampliaciones de capital, modificaciones estructurales, disposición de activos esenciales u otras acciones que requieren el consentimiento de los socios. 

Derecho de voto de los socios cuando la reestructuración afecta a sus derechos

Ante este abanico de posibilidades, el Anteproyecto ha optado por una solución inédita hasta ahora en el Derecho español. Reconoce el derecho de voto de los socios cuando el plan de reestructuración afecta a sus derechos.

Para que los socios puedan expresar su consentimiento, la nueva ley respeta que la voluntad social se conforme bajo las reglas aplicables al tipo de sociedad que corresponda. Al margen de las reglas procedimentales aplicables a los demás acreedores.

Arrastre de socios disidentes

Como hemos visto, el Anteproyecto de Ley reconoce el derecho de voto a los socios afectados por el plan de reestructuración. Sin embargo, también permite que el plan de reestructuración se homologue en contra de su voluntad.  Por ejemplo en caso de insolvencia actual o inminente y siempre que no concurra el supuesto especial de los artículos 684 a 686 del Anteproyecto.

De esta manera se evitan ciertas conductas abusivas que, en la práctica, comportan una redistribución de valor en beneficio de los socios y en perjuicio de los acreedores sin justificación económica alguna (artículos 642 y 643).

Impugnación por los socios del plan de reestructuración

El artículo 659 del Anteproyecto contempla la impugnación del auto de homologación. Esto es así para los supuestos de solicitud de homologación sin fase de contradicción previa. Cuando el deudor o los socios de la sociedad deudora no hayan aprobado el plan de reestructuración por alguno de estos motivos: 

  • Porque el plan no cumple con los requisitos de contenido y de forma exigidos.
  • El plan no ha sido aprobado de conformidad con las prescripciones legales.
  • El deudor no se encuentra en estado insolvencia actual o inminente.
  • El plan no ofrecea una perspectiva razonable de evitar el concurso y asegurar la viabilidad de la empresa en el corto y medio plazo.
  • Cuando una clase de acreedores afectados vaya a recibir derechos, acciones o participaciones, con un valor superior al importe de sus créditos.

En el caso de que la aprobación del plan requiriese acuerdo de los socios, el artículo 643 del Anteproyecto establece que, si éstos no lo hubieran aprobado, sólo aquéllos que hubiesen votado en contra tendrán legitimación para impugnarlo.



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